Fundación Koñwepang · Millakir
Construimos los puentes para que el mundo lo reconozca —
en la acción climática, el desarrollo sostenible
y la construcción de la paz.
Desde Temuco, La Araucanía, trabajamos en la intersección entre el conocimiento ancestral mapuche y los desafíos globales del siglo XXI.
¿Quiénes somos?
Institución privada y sin fines de lucro, independiente de grupos políticos, religiosos, empresariales y gubernamentales, dedicada a los asuntos públicos promoviendo los valores y principios de una sociedad libre e intercultural.
«Un mundo donde se respeten los derechos de los pueblos indígenas.»
— Llacolén Millaquir Peña, Directora Ejecutiva
El desarrollo económico y los derechos indígenas no son opuestos — son la misma cosa. Los acuerdos construidos sobre respeto real tienen más valor, más durabilidad y más legitimidad. Existimos para construir esos acuerdos, generación tras generación.
Linaje mapuche de ocho generaciones documentadas. Desde el longko Lemunahuel —aliado de los patriotas en la Independencia— hasta hoy, aportó el primer diputado mapuche, el primer ministro de Estado y el primer director de una institucionalidad indígena del Estado chileno.
El linaje de Llacolén Millaquir Peña, Directora Ejecutiva. Su presencia en el nombre institucional expresa la voluntad de construir un proyecto compartido donde la continuidad histórica y el liderazgo de una nueva generación se articulan en una sola misión.
Programas
Desde la producción de conocimiento y medios hasta la ejecución de iniciativas territoriales concretas.
Tecnología, medios e incidencia para que los pueblos indígenas sean visibles como actores del futuro. Producimos conocimiento, impulsamos políticas públicas y operamos plataformas de medios que cambian la narrativa.
Los pueblos indígenas llevan siglos practicando lo que el mundo acaba de aprender: reciprocidad con la tierra. Restauración ecológica, educación ambiental y diálogo climático intercultural desde los territorios.
Los estándares internacionales de derechos indígenas son el nuevo piso de cualquier operación legítima. Construimos la arquitectura jurídica que hace posibles esos estándares en terreno: liderazgo, incidencia y diplomacia indígena.
Los pueblos indígenas son socios en la construcción del futuro global. Amplificamos esas voces a través del podcast, formación de narrativas y espacios de diálogo intercultural que conectan territorios con el mundo.
En marcha
Iniciativas concretas donde la Fundación KM pone en práctica sus cuatro ejes de trabajo.
Serie digital donde personas indígenas comparten en primera voz sus historias, saberes y propuestas de cambio. Amplificamos voces silenciadas para construir una narrativa más diversa, digna y conectada con los territorios.
Espacio de encuentro intercultural que promueve el diálogo entre juventudes, líderes indígenas, científicos y tomadores de decisión. Siete ediciones realizadas en La Araucanía co-creando soluciones territoriales desde una perspectiva indígena.
Red de voluntariado indígena y no indígena dedicada a impulsar acciones de educación ambiental, restauración ecológica y cuidado territorial, con base en el cerro Ñielol de Temuco, símbolo de encuentro y resistencia mapuche.
Iniciativa educativa que fortalece el liderazgo de estudiantes indígenas promoviendo orgullo cultural, acción climática y compromiso comunitario. Desarrollado en alianza con el Fondo de Protección Social (FPS).
Iniciativa de emprendimiento e inversión de impacto con foco en empresas indígenas sostenibles. Conecta el ecosistema de negocios con la identidad y los valores de los pueblos originarios.
Ver impactoindigena.comEn terreno
Momentos reales desde el territorio — comunidades, jóvenes, bosques y encuentros que dan vida a nuestro trabajo.
Tres principios de trabajo
No son tres valores en una lista. Son una progresión: el punto de partida, el método y el horizonte. El marco que los pueblos indígenas conocen hace siglos y que el mundo acaba de empezar a aprender.
Por los pueblos, por los territorios, por la diversidad de voces dentro de los propios pueblos. El respeto no se negocia: es la condición de cualquier proceso genuino — entre personas, entre instituciones, entre culturas y entre la humanidad y la naturaleza.
Lo que recibes, lo devuelves multiplicado. No extractivismo, no asistencialismo — intercambio genuino donde todos ganan porque todos dan. El principio de liderazgo del ecosistema KM: quien llega lejos, vuelve con lo que aprendió.
Volver a encontrarse después de la separación. Entre pueblos, entre personas, entre la humanidad y la naturaleza. No es perdón sin justicia — es relación renovada con la memoria intacta. El destino de los puentes que construimos.
Los pueblos indígenas no son el problema.
Son parte de la solución.
Fundación KM · Koñwepang Millakir · Temuco, Chile
Liderazgo
Abogado Mapuche, cofundador del ecosistema KM. Especialista en derecho indígena, industrias extractivas y regulación. Construye los marcos jurídicos y los procesos de diálogo que permiten que los proyectos de gran inversión avancen de forma sostenible, sin destruir lo que no tiene precio.
Líder política Mapuche, cofundadora del ecosistema KM. Consejera Titular del Consejo de la Sociedad Civil del Ministerio de Energía de Chile (2025-2026), representando a comunidades indígenas en las decisiones sobre los territorios que más las afectan. Con postítulo en Pueblos Indígenas, Derechos Humanos y Cooperación Internacional (U. Carlos III de Madrid, beca FILAC).
Por qué existimos
La Fundación KM nació en La Araucanía, la región de Chile con mayor presencia mapuche y al mismo tiempo la más compleja en términos de conflicto territorial y político. Su fundación en 2019 responde a un diagnóstico claro: el conflicto no se resuelve desde la confrontación ni desde el asistencialismo, sino desde el fortalecimiento real de las comunidades y la construcción de relaciones interculturales genuinas.
La Fundación no es una organización de protesta ni una ONG de servicios. Produce conocimiento, impulsa políticas públicas y ejecuta programas concretos desde una posición de independencia respecto del Estado y del mercado.
Su trabajo conecta con la trayectoria histórica del linaje Koñwepang, que desde el siglo XIX ha sostenido lo que llamamos «autonomía participativa»: la reclamación de derechos colectivos y especificidad cultural dentro de un marco político compartido, sin separatismo pero tampoco sin disolución de identidad.
La Fundación trabaja desde la construcción de acuerdos, no desde la denuncia. Cada proceso de diálogo se diseña para que los resultados sean duraderos — con legitimidad para todas las partes.
Concepto heredado del linaje Koñwepang: la reclamación de derechos colectivos y especificidad cultural dentro de un marco político compartido. Sin separatismo, pero tampoco sin disolución de identidad.
La Fundación KM es ajena a grupos políticos, religiosos, empresariales y gubernamentales. Esa independencia es la base de su credibilidad para actuar como interlocutor en contextos de alta conflictividad.
Ecosistema Institucional
La Fundación KM opera en articulación con un ecosistema de instituciones vinculadas al desarrollo indígena, la investigación y el liderazgo.
Escríbenos
¿Necesitas construir un acuerdo que dure? ¿Diseñar un proceso de diálogo con legitimidad real? ¿Trabajar con los estándares internacionales en territorio? Hablemos.